IA y Big Data aplicados al negocio.

Convertimos datos en decisiones útiles y automatizaciones medibles.

Nada de “demos bonitas” sin impacto: modelos, métricas y producto real.

¿Quieres ver cómo lo hacemos? Descubre nuestra metodología, los servicios y la tecnología que utilizamos.

Servicios.

IA y datos, sí, pero con una condición: que se note en el negocio.

En qué nos metemos

  • Estrategia de dato cuando hay información, pero no control.
  • Analítica y reporting para decidir con números fiables.
  • Modelos predictivos prever demanda, incidencias o comportamiento.
  • Detección de anomalías fallos, fraude, desviaciones, alertas útiles.
  • Automatización inteligente menos tareas repetitivas, más criterio.
  • Texto y documentos extracción, clasificación y automatización documental.

La IA no es el objetivo. El objetivo es mejorar un proceso concreto: reducir errores, acelerar decisiones, anticipar problemas o automatizar tareas que hoy consumen tiempo.

Si hay datos y un caso claro, avanzamos rápido. Y si falta base (calidad de dato, integraciones, trazabilidad), primero ponemos orden. Sin venderte magia.

Vale. ¿Cómo lo aterrizamos sin liarla?

Te explicamos la metodología

Metodología.

Caso claro, datos preparados y resultados medibles. Avanzamos por fases cortas.

Así trabajamos

Caso de uso
Definimos el problema, el impacto y cómo mediremos el éxito.
Datos y calidad
Inventario de fuentes, limpieza, trazabilidad y gobierno mínimo viable.
Prototipo real
Probamos con datos reales y validamos antes de escalar.
Integración y evolución
Lo metemos en el proceso (producto), monitorizamos y mejoramos por fases.

Un proyecto de IA no se gana con una demo. Se gana cuando se integra en el día a día y la empresa lo usa sin fricción.

Por eso trabajamos por fases y con métricas claras: qué mejora, cuánto mejora y qué decisión cambia. Si no se puede medir, probablemente no merece la pena.

Bien. ¿De dónde sacamos los datos y cómo lo conectamos con lo que ya tienes?

Ver fuentes e integración

Fuentes de datos e integración.

La parte menos sexy... y la más importante para que la IA funcione.

Lo típico en empresa real

  • ERPs y CRMs con datos de negocio, clientes y operaciones.
  • Bases de datos relacionales y no relacionales.
  • Excel y ficheros porque sí, siguen existiendo. Y se integran.
  • APIs REST + JSON modernas, SOAP + XML cuando toca.
  • Eventos y logs para trazas, telemetría o sistemas industriales.
  • Proveedores que ofrecen pasarelas, plataformas y servicios externos.

La mayoría de empresas no “tienen un lago de datos perfecto”. Tienen piezas. Y el trabajo serio es conectar, depurar y dar trazabilidad.

Integramos sin romper lo existente: respetamos sistemas veteranos cuando siguen siendo críticos, y construimos encima una base que permita analítica y modelos fiables.

¡Ya tenemos datos! ¿Cómo se construye y se despliega sin experimentos?

Momento de entender el despliegue

Modelos, MLOps y despliegue.

Que funcione hoy, y que se pueda mantener mañana.

Nuestros mínimos

Versionado y control
Datos, modelos y código con el mismo rigor que un producto.
Seguridad y permisos
Accesos, auditoría y cumplimiento desde el minuto uno.
Monitorización
Errores, calidad del dato, rendimiento y deriva del modelo.
Despliegue por entornos
Desarrollo, preproducción y producción, con despliegues controlados.

Un modelo que “funciona en local” no es un producto. Es un experimento. Lo serio empieza cuando lo conviertes en un servicio estable: con despliegue, control y diagnóstico.

Somos partidarios de montarlo en Cloud (Azure o AWS) para ganar estabilidad y escalabilidad. Pero si la empresa tiene infraestructura propia, lo integramos sin forzar cambios innecesarios. Y lo dejamos preparado para mejorar con el tiempo, no para “morir” en la primera versión.

Perfecto. ¿Qué casos típicos resolvemos y qué resultados se suelen ver?

Ver casos de uso

Casos de uso y resultados.

Aplicaciones reales. Impacto medible. Sin épica innecesaria.

Previsión y planificación

Anticipar demanda, carga de trabajo o roturas de stock para planificar con menos incertidumbre.

Anomalías y alertas

Detectar desviaciones, fallos o patrones raros antes de que se conviertan en un problema grande.

Automatización con criterio

Clasificación, extracción, routing y soporte interno: menos trabajo manual, más consistencia.

Eficiencia y costes

Optimizar tiempos, recursos y operaciones con datos: menos desperdicio, más control y mejores decisiones.

Esto no va de prometer “revoluciones”. Va de mejoras sostenibles: menos incidencias, decisiones más rápidas, procesos más consistentes y más control.

Si quieres ver ejemplos reales y cómo lo hemos aterrizado en proyectos, el porfolio es el mejor punto de partida.

Hablemos.

Si tienes un sistema que no escala, un proceso que no funciona o un nuevo reto tecnológico que quieres afrontar con garantías, podemos empezar con una conversación tranquila.

Sin compromiso. Sin tecnicismos. Solo lo importante: entender tu punto de partida y ver qué sentido tiene el siguiente paso.